martes, 23 de octubre de 2012

UNASUR y las teorías de la integración

En la facultad me han pedido desde la cátedra de Relaciones Internacionales, que realice un análisis del pensamiento de uno de los teóricos de la integración, para el caso de la evolución de uno de estos tres procesos que se dan actualmente en el mundo: ASEAN, UNASUR o Comunidad Andina de Naciones. Y; yo elegí UNASUR. Paso a contarles.


Según el autor de [1] “Evolución de las teorías sobre integración en el contexto de las teorías de relaciones internacionales”, Dr.[2]Edgar Vieira Posada; América Latina necesita trabajar en una reconceptualización de las teorías de relaciones internacionales y de integración en un contexto latinoamericano, pues después de construir el modelo de sustitución de importaciones y de industrialización y la teoría de la dependencia, ha quedado subordinada a las teorías del mundo desarrollado en el contexto de la globalización, las cuales privilegian peligrosamente formas limitadas de integración y abandonan fórmulas de desarrollo, poniendo en peligro esfuerzos integracionistas de más de medio siglo”.
Al hablar Posada de reconceptualización de las teorías de relaciones internacionales refiere a un análisis metodológico con un nuevo enfoque, aunque alimentado por las teorías clásicas. E incluso el autor afirma que ante la insuficiencia de información se tiende a  la teoría de la interdependencia como explicación generalizante de los procesos integracionistas, siendo que existe un desarrollo de teorías de la integración de más de cincuenta años. 
Por cuanto analizando nuestra incipiente Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), podemos soslayar la vinculación de las teorías de las relaciones internacionales, con las teorías de la integración, desde el mismo concepto de integración, que parte de la noción de sociedad internacional y que; según el británico Hedley Bull citado por Posadas, se origina en tres concepciones que se encuadran entre las dos guerras mundiales (en el debate de dos teorías opuestas; idealismo y realismo).

  • La hobbesiana: de conflicto entre los Estados, donde cada uno impone sus intereses y que se opone a la idea de integración.
  • la kantiana: antecedente a la concepción integracionista, con las formas de cooperación entre los Estados gracias a lazos transnacionales de unión y de acercamiento entre individuos de una comunidad humana con intereses similares, que podrían conducir incluso a la desaparición del sistema de estados.
  •  La grosciana: intermedia en relación con las anteriores. No acepta el conflicto generalizado, ni piensa tampoco que los intereses deben ser siempre similares entre las personas. Su visión es la de una sociedad de Estados con reglas e instituciones definidas, donde eventualmente podrá haber conflictos, pero donde las reglamentaciones acordadas tienden más bien a facilitar los intercambios comerciales.

Edgar Vieira Posadas, concluye que la concepción kantiana en particular y la grosciana en general, contribuyen al desarrollo de la noción de integración. Sin embargo agrega que según la visión de Susan Strange,  este diálogo de tres vías es infructuoso e improductivo; porque los tres paradigmas no tienen bases comunes para el debate. Situación que la conduce a acusar una parte de la ciencia social occidental de obsoleta; porque continúa estudiando la economía, la sociología y la política tomando al Estado-nación como unidad central de análisis, cuando éste está, en plan de convertirse en instituciones vacías. No se le está dando importancia en el análisis de la noción de integración, a las fuerzas estructurales que funcionan en la economía política global.
Hay diversos conceptos teóricos expuestos por Posadas y, que se enmarcan en el abordaje del proceso de integración europeo, tales como: Federalismo, Neofederalismo, Funcionalismo, Neofuncionalismo, Transnacionalismo e interdependencia, Neorrealismo e intergubernamentalismo; Constructivismo, Estatocentrismo y Multicentrismo; en el que algunos de estos preceptos intentan explicar el nuevo contexto de  “un mundo global”.

Actualmente en el campo teórico de las relaciones internacionales que estudia el caso integracionista puntualmente europeo, continúa con el contraste entre; los defensores del papel del Estado y los de la cooperación entre diversos actores. Contraste que además, es acompañado por el surgimiento de nuevas teorías de diferenciación de compromisos y de la institucionalidad del proceso, según expone Posadas. Quien además adjunta a su teoría analítica, un trabajo de 1997 donde se identifican nueve modelos de estrategias políticas para la Unión Europea:

  • Modelo de ortodoxia comunitaria: prioridad a la profundización.
  • Modelo de progresión lineal: que concede primacía a la ampliación y ve las flexibilizaciones como disconformes con la solidaridad.
  • Modelo de ampliación y profundización: que es la combinación ideal, con flexibilizaciones a corto plazo, temporales.
  • Modelo de  integración graduada: fórmula de compromiso entre profundización y ampliación, que incorpora concepciones de varias velocidades, núcleos múltiples y diferenciación. Pretende conciliar la eficiencia y la solidaridad.
  • Modelo de núcleo de Europa: no garantizado por las instituciones de la Unión Europea con posible distanciamiento entre los Estados
  • Modelo de  intergubernamentalización: que rechaza la profundización y pretende reducir el acervo comunitario con peligro de retroceso del proceso.
  • Modelo de  Europa a la carta: con arreglos parciales según los ámbitos, muy complejo, y posible formación de núcleo o dominación por un estado.
  • Modelo directorio: en el que unos pocos grandes casi prefijados configuran un grupo que toma las decisiones que los demás están obligados de aceptar, con tensiones entre grandes y pequeños.
  • Modelo de círculos concéntricos: trata de hacer compatibles profundización y ampliación.

Con lo expuesto puedo afirmar que UNASUR estaría en el marco del Modelo de  integración graduada. Pero, para arribar a dicha afirmación,  en primera instancia narraré cronológicamente como se gestó UNASUR, en base al [3]IV Informe del Secretario General de FLACSO (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales), en relación a la integración en America Latina. Luego expondré en base a información de anuarios de integración regional de America Latina y El Gran Caribe de los últimos años, como se observa el proceso de integración de la UNASUR. Finalizando con las conclusiones de Edgar Vieira Posadas, el autor que he elegido para desarrollar este ítem analítico.
 
Cronología de conformación de la UNASUR:

§                    7y 8 de diciembre, 2004: III Cumbre Presidencial Sudamericana, ciudad de Cuzco, Perú. Firma de acta que creó la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN).  Declaración de Cuzco: “desarrollar un espacio sudamericano integrado en lo político, social, económico, ambiental y de infraestructura que fortalezca la identidad propia de América del Sur y que contribuya, a partir de una perspectiva subregional y, en articulación con experiencias de integración regional, al fortalecimiento de América Latina y el Caribe y le otorgue una mayor gravitación y representación en los foros internacionales”.
§                    17 de abril de 2007: Luego de la II Cumbres Presidenciales y dentro del marco de la Cumbre Energética Sudamericana en Isla Margarita, Venezuela, la CSN se denomina Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR).
§                    28 y 29 de marzo, de  2008 en Cartagena. Se suspende la 1° Cumbre de la UNASUR. Se preveía que los gobernantes discutieran y firmaran el Acuerdo Constitutivo. Causa de la suspensión; crisis en las relaciones entre Colombia y Ecuador.
§                    23 de mayo de 2008. Cumbre Presidencial Extraordinaria de la UNASUR en Brasilia, a propuesta del presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva. Aprobación del Tratado Constitutivo. Además el Gobierno de Brasil presentó formalmente su propuesta de crear un Consejo de Defensa Sudamericano, que por negativa de Colombia se transformó en Grupo de Trabajo.
§                    .26 de agosto de 2008, encuentro del Grupo de Trabajo, donde se discutió la propuesta que será presentada a los y las mandatarios sudamericanos (as) para su aprobación en la próxima Cumbre Presidencial.
§                    15 de setiembre de 2008 en Santiago, Chile. Reunión de emergencia para tratar la crisis que aqueja a Bolivia, a pedido de la presidenta Pro Témpore. Asistieron las presidentas de Argentina y Chile, y los presidentes de Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela. Resultado de la reunión; se suscribió la Declaración de La Moneda, como apoyo a la legalidad que representa el gobierno del presidente Evo Morales, rechazando los hechos de violencia que habían sucedido días atrás en el Departamento de Pando en ese país. Se llamó al diálogo para concertar una solución sustentable, y se anunció la creación de Comisiones de la UNASUR que buscarían esclarecer los hechos ocurridos y acompañar los trabajos de una mesa de diálogo.
§                    24 de septiembre de 2008 en Nueva York. Seguimiento de la crisis boliviana. Decisión; se aplazó para fin de 2008, la Cumbre de UNASUR programada para el 21 de octubre en Viña del Mar (de lo contrario ésa sería la tercera vez que los y las presidentes y presidentas sudamericanos se reunirían en cuestión de un mes).

UNASUR es el único marco institucional actualmente coincidente con el ámbito geográfico de la subregión. Los países miembro son: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. Aunque incluye a dos países más; Guyana y Surinam que corresponden a la subregión del Caribe de la FAO. Tiene por [4]objetivo; construir una identidad y ciudadanía suramericanas y desarrollar un espacio regional integrado.
En el periodo más reciente, tendiendo en cuenta que entró en vigor el Tratado Constitutivo el 11 de marzo de 2011, ha venido consolidándole como espacio de intermediación de conflictos y de respaldo a la continuidad democrática de la región, por ejemplo ha tomado postura en la ruptura constitucional de Honduras; el intento de golpe de Estado de Ecuador; y el conflicto entre Venezuela y Colombia, e incluso apoyó con acciones a Haití por el terremoto.
Tiene una fuerte institucionalidad, al aprobar el 26 de noviembre de 2010 el Protocolo Adicional al Tratado Constitutito, sobre “compromiso con la democracia”; que tiene como destino reestablecer el proceso político institucional democrático. El mismo va desde la suspensión del goce de derechos y beneficios como miembro de la UNASUR, hasta el cierre de las fronteras. Además se debe destacar que esta Unión ha conformado una serie de Consejos Ministeriales en áreas a las que los gobiernos le han otorgado mayor importancia. Por ejemplo en el ámbito social se han conformado tres Consejos; el de Salud en 2009, el de Educación, Ciencia, Cultura, Tecnología e Innovación, y el de Desarrollo Social también en 2009.

En el [5]Anuarios de integración regional de America Latina y El Gran Caribe, [6]José Antonio Sanahuja afirma que desde los 90´   la integración latinoamericana comenzó una nueva etapa llamada “nuevo regionalismo”, que reactivo los procesos integracionistas de la década anterior (en crisis) y gestó al MERCOSUR. Este nuevo regionalismo optó en general y para el caso del comercio; basarse en las políticas de apertura (periodo 1990-2005), donde solo México y Chile optaron por estrategias individuales.
Sin embargo Sanahuja afirma que este nuevo modelo ya se está agotando y se vislumbra en el debate político e ideológico; en cuanto al contenido, objetivos, conveniencia y racionalidad de la integración, que afectan a la misma integración regional e incluso a la inserción internacional; una nueva propuesta Post-liberal como lo es UNASUR. Ésta redefinición de regionalismo estaría en torno al Estado Desarrollista, con propuesta caracterizadas por:
 
ü      La primacía de la agenda política y una menor atención a la agenda económica y comercial. Lo que no es ajeno a la llegada al poder de distintos gobiernos de izquierda con tono nacionalista. E intentos de ejercer mayor liderazgo en la región por parte de algunos países como Venezuela.
ü      El retorno de la agenda de desarrollo, en el marco de las agendas económicas del post- consenso de Washington. Con políticas que pretenden distanciarse de las estrategias de regionalismo abierto centradas en la liberalización comercial.
ü      Un mayor papel de los actores estatales, frente al protagonismo de los actores privados y las fuerzas del mercado del modelo anterior.
ü      Un énfasis mayor en la agenda positiva de la integración, centrada en la creación de instituciones y políticas comunes. Con cooperación más intensa en ámbitos no comerciales que permitió la ampliación de los mecanismos de cooperación sur-sur.
ü      Mayor preocupación por las dimensiones sociales, y las asimetrías en cuanto a niveles de desarrollo. Vinculación entre la integración regional y disminución de la pobreza y desigualdad, en un contexto político en el que la justicia social ha adquirido mayor peso en la agenda política de la región.
ü      Mayor preocupación por los cuellos de botella y las carencias de la infraestructura regional. Con el objetivo de mejorar la circulación de los mercados regionales que facilite el acceso a mercados externos.
ü      Más énfasis en la seguridad energética y la búsqueda de complementariedades en este campo.
ü      Búsqueda de formulas para promover una mayor participación y legitimación social de los procesos de integraron.

En síntesis, se puede agregar a lo expuesto por José Antonio Sanahuja, habría un retorno al Estado fuerte y eficaz, donde la integración regional seria la estrategia puesta al servicio de ese Estado Desarrollista. Pero, no como instrumento puesta al servicio de la globalización o de las políticas neoliberales del consenso de Washington. Por lo que la integración se redefine en términos de  soberanía nacional o, como instrumento para apuntalar la gobernabilidad interna de los países participes. Por cuanto no se puede caracterizar al proceso de integración de la UNASUR en el sentido “clásico del término”.

Teniendo en cuenta que la actual crisis internacional, pone en evidencia que las condiciones prevaleciente en el ámbito global, tiene incidencia creciente sobre nuestra región. Por lo tanto uno de los principales focos de atención de los gobiernos locales, debería centrarse en establecer algunas medidas coordinadas mediante la negociación internacional pero, como bloques regionales en base a lineamientos comunes.
Estos lineamientos comunes se hacen también, en base a variables de la misma concepción histórico-social-cultural de nuestra región en particular. Es por ello que en la conclusión del autor elegido para analizar el pensamiento teórico de la Integración; también se manifiesta mi afirmación de una fuerte negociación internacional como bloques regionales y con las propias particularidades de nuestra región. Posadas dice: “las realidades de la integración latinoamericana no son siempre explicables a través de las teorías construidas en función de realidades de la integración europea”. Razón por la cual se han tenido en cuenta otras teorías como la interpretación hecha de un .sistema-mundo o, del subdesarrollo de los países de América Latina según las relaciones entre centro y periferia, y la teoría de la dependencia. Para el caso de la primera teoría Sistema-Mundo, implicaría que si se acepta este supuesto de una sociedad única, las numerosas sociedades nacionales se convierten simplemente en partes de un todo mayor, por lo que un determinado cambio social sólo puede ser comprendido en su totalidad en el contexto más amplio del sistema mundo moderno. Y según Posadas, aquí aparece la importancia de la integración como medio e instrumento para el mundo en desarrollo, que permite compensar las enormes diferencias frente a los estados desarrollados, y obtener un poco más de poder para negociar en mejores condiciones que haciéndolo de manera aislada.
Sin embargo el autor señala que ante los actuales problemas, las concepciones y teorías que interpretan las relaciones internacionales desde nuestro continente, se toman en base al mundo desarrollado que utiliza variables que no se aplican a las condiciones del mundo en desarrollo. Porque estas concepciones aun se afianzan en la competencia anárquica entre Estados soberanos territorialmente organizados. Cuando según Posadas, actualmente estamos ante múltiples redes con funciones reguladas por organizaciones supranacionales, e intervención de diferentes actores privados, como las empresas transnacionales y las organizaciones no gubernamentales. Y; esa es nuestra realidad. Por esto el autor afirma; como expuse al principio de mi análisis; que América Latina necesita trabajar en una reconceptualización de las teorías de relaciones internacionales y de integración. De hecho el mismo Dougherty afirma en su obra [7]Teorías en Pugna de las relaciones internacionales; que “una teoría de la integración adecuada a las necesidades del futuro, probablemente deberían basarse en la conceptualización. Incluido un modelo de proceso, como y cuando lleva el proceso integrador de una condición de separación, a una condición definida como comunidad política. Y cuales son los estudios e indicadores importantes que están presentes durante el proceso de integración”.  


Autor: JAQUELIN PARADA


[1] Papel Político Nº 18 diciembre de 2005 (235-290) Material complementario N°18,  extraído de la Cátedra.
[2] Economista, Especialista en Desarrollo Económico, Magíster en Relaciones Internacionales, doctorando de la Universidad de París III, Director del Centro de Estudios sobre Integración (CESI) y Profesor Asociado del Departamento de Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Javeriana
[5] Investigación coordinada por; Laneidy Martínez Alfonso; Lázaro Peña; Mariana Vázquez del Centro de Estudios Globales y Regionales (CEGRE); Centro de Investigaciones de Economía Internacional (CIEI); Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM); y la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (CRIES). Anuario  N°7 disponible en: http://www.cries.org/wp-content/uploads/2010/05/anuario-integracion-2008-2009.pdf
[6] Profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid, y director del Departamento de Desarrollo y Cooperación del Instituto Complutense de Relaciones Internacionales (ICEI)
[7]Material de la cátedra. Dougherty James E. “Teorías en pugna relaciones internacionales”. Capitulo XIII. Pagina 567. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada